c)  Diferencias de especies. - Algunos estudios señalan diferencias significativas en las especies rumiantes en cuanto al grado de utilización de ciertos forrajes. Se ha señalado en orden decreciente la habilidad de degradar la fibra al búfalo de agua, la oveja, la cabra, el cebú y el ganado taurino.
No se ha podido establecer si la diferencia radica en factores enzimáticos propios del animal, o lo que es mas probable a las condiciones del medio para  el crecimiento de flora específica mas o menos competente para atacar ciertos substratos específicos. Investigadores soviéticos han emprendido trabajos de microbiología e ingeniería genética para adaptar la flora encontrada en rumiantes árticos como yaks y renos a los bóvidos domésticos con el ánimo de incrementar su eficiencia digestiva sobre la fibra.
    d)  Deficiencias nutricionales.- Teóricamente el rumen alimenta bacterias y el rumiante se nutre parcialmente de éstas y sus metabolitos. Si en la dieta hay limitaciones de constituyentes plásticos, como la proteína, para la proliferación de las bacterias, esta limitación se traduce en reducción de la digestibilidad de aquellos nutrientes que son atacados por enzimas bacterianas.
    e)  Alteraciones de la flora microbiana.- El aprovechamiento óptimo de una dieta requiere un período de adaptación de la flora microbiana al substrato peculiar de cada alimento. En consecuencia, los cambios bruscos o frecuentes de alimentos o métodos de alimentación producen alteraciones transitorias de la flora con disminución en la digestibilidad del alimento.
De igual manera, el consumo de sustancias que produzcan inhibición total o parcial sobre la flora ruminal, ya por acción directa sobre el metabolismo bacteriano, ya por producir cambios fisiológicos que conduzcan a modificaciones en el ambiente intra ruminal, producirán disminución en la digestibilidad del alimento aunque éste sea el habitual.
El uso de sustancias bacteriostáticas o bactericidas como las sulfas, antibióticos, antisépticos, etc. o medicamentos que conduzcan a alteraciones de la motilidad, de la secreción, del funcionamiento nervioso, modificadores del PH o de la tensión de oxigeno, modificadores de la tensión superficial, etc. pueden conducir a cambios mas o menos bruscos o duraderos en el equilibrio y composición de la flora con la subsecuente disminución en la digestibilidad de origen bacteriano.
      f)  Los factores que afectan el apetito o la palatabilidad de los alimentos y con ello el consumo y la frecuencia de la alimentación, conducen a variaciones del medio interno del rumen y con ellas a disminución en la digestibilidad de los alimentos.
    g)  Preparaciones del alimento. el machucado, laminado o peletizado de los granos mejora su digestibilidad, lo mismo que el pre calentamiento o la cocción. En los forrajes el efecto es adverso aunque en general mejoran el consumo. La molienda muy fina puede disminuir el consumo y facilitar la presentación de indigestiones. 
Hay además efectos asociativos en las raciones que pueden ser positivos o negativos dependiendo del tipo de asociación y sus resultados bromatológicos, de apetencia, de consumo, etc.

Digestión y absorción parcial de los alimentos.

Una de los mas importantes diferencias de la digestión del rumiante con la de los monogástricos, es que en el rumiante, la digestión es prácticamente un proceso continuo.
Dado el hecho de que cada segmento del T.G.I. tiene funciones especializadas en cuanto a digestión y absorción de los diferentes nutrientes, mencionaremos brevemente las dos funciones combinadas en cada uno de los segmentos en los que el sistema está definido.

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